martes, 18 de febrero de 2014

¿Qué significa evaluar?

Uno de los aspectos que conciernen la tarea del profesor es la evaluación de sus alumnos. ¿Cómo sé que mis alumnos han aprendido? ¿Es una tarea fácil o compleja?

Cuando hablamos de evaluar siempre nos viene a la cabeza la palabra ‘’Examen’’, quizás porque todos hemos sido alumnos y el modo más directo de evaluar lo que ha aprendido un alumno es mediante una prueba objetiva. Este método puede que sea el más cómodo para el profesor, es tradicional y tiene medidas estandarizadas. Pero, ¿y si empleáramos otros métodos de evaluación?

Al igual que los profesores solemos innovar en las actividades para que aprendan los alumnos también podemos hacerlo en las evaluaciones, aunque parezca que es algo ya ‘’estipulado’’. Las evaluaciones deben ser auténticas y globales.

Probemos en evaluar a los alumnos mediante situaciones reales en las que no estén cohibidos por ‘’el examen’’, ya que los nervios u otros factores pueden entrar en juego y por lo tanto, el profesor no puede asegurarse de lo que realmente ha aprendido el alumno.

Algunas propuestas de evaluación más originales que personalmente plantearía son:
-          Discusión sobre temas de clase y  trabajo en grupo.
-          Juegos.
-          Trabajos reales.
-          Desafíos.
-          Búsqueda en Internet.
-          Elaborar un ‘’portafolio’’ donde el alumno cada día exprese lo que ha aprendido y añada diferentes cuestiones que le interesen (información adicional en la red, vivencias, etc.)

No hay que olvidar que el profesor también aprende evaluando a sus alumnos, esta capacidad de reflexión deberá usarla para ver si realmente es buen profesor y sus alumnos aprenden. Por lo tanto, el feedback profesor- alumno es muy importante. No solo se debe evaluar al alumno, también al profesor.

ensina-como-avaliar-estudantes-sem-usar-multipla-escolha-noticias


lunes, 10 de febrero de 2014


Algunas citas famosas sobre profesores...

''La buena didáctica es aquella que deja que el pensamiento del otro no se interrumpa y que le permite, sin notarlo, ir tomando buena dirección.''
Enrique Tierno Galván


''Los profesores afectan a la eternidad; nadie puede decir donde se termina su influencia.''

Henry Brooks Adams



''Enseñar a niños a contar es bueno, pero enseñarles lo que realmente cuenta es mejor.''

Bob Talbert



 ''Si enseñamos a los estudiantes de hoy como enseñamos ayer, les estamos robando el mañana.''

John Dewey



''Si un niño no puede aprender de la manera que enseñamos, quizá debemos enseñarles de la manera que ellos aprenden.''

Ignacio ‘Nacho’ Estrada



El modelo de diseño integrado

El diseño integrado consiste en buscar información del contexto educativo para poner en práctica aspectos como la naturaleza de la asignatura, características de los alumnos, horas lectivas… para establecer unos objetivos que estén relacionados entre sí y recoger información acerca del proceso de aprendizaje que tienen los alumnos.
Se trata de una programación en la que deben ser revisados todos sus componentes.
Un profesor dedica generalmente más tiempo en seleccionar las actividades de enseñanza para sus alumnos y en identificar las metas que quiere conseguir. Además de seleccionar las estrategias de enseñanza y establecer unos criterios de evaluación. En muchas ocasiones estas programaciones se modifican a última hora por imprevistos que se pueden dar durante el curso.
Personalmente añadiría las adaptaciones curriculares para aquellos alumnos que lo precisen ya que también deben estar incluidos en las programaciones. Esto exige  la figura de un profesor que innove cada año (puesto que cambiará de alumnos) y deberá esforzarse por conocer el perfil de alumnos que dispone en su clase para adaptar las actividades, método de enseñanza, etc.
El diseño integrado se asemeja al aprendizaje autorregulado. El profesor también tiene que autorregularse ‘enseñar para enseñar a aprender’. Debe ser un modelo para sus alumnos. Un profesor que adopte una actitud ‘pasota’, que sea desordenado en sus clases, por ejemplo, puede proyectar esa actitud en sus alumnos y tomarán su asignatura de la misma manera, sin interesarse por aprender.  Por este motivo, una buena programación del curso (qué quiero para mis alumnos y cómo voy a abordar la asignatura) es muy importante. Exige seguir una serie de pasos reguladas y adaptados a los alumnos.
Sin embargo, en muchas ocasiones oímos quejarse a los profesores de la cantidad de ‘papeleo’ que deben rellenar y los cambios continuos en programaciones. Esto ha llevado a que muchos de ellos opten por hacer simples modificaciones en sus programaciones, sin adaptarse al contexto del nuevo aula.





viernes, 7 de febrero de 2014


¿Qué papel juegan los profesores en la enseñanza? ¿Cómo se podría mejorar?


Distintas perspectivas de la enseñanza

Existen 3 diferentes perspectivas  descritas por Driscoll sobre dónde centrar  el proceso de enseñanza y así intentar acabar con interpretaciones erróneas que llevan a muchos profesores a ser recelosos con el enfoque centrado en el alumno y su aprendizaje.

Las distintas perspectivas son:

Enseñanza centrada en el profesor: el agente que aprende es el alumno pero  es el propio profesor quien también adquiere conocimientos de su propia enseñanza. Este aprendizaje consiste en adquirir una serie de conocimientos y actitudes  por parte de los dos agentes.
Las metas, estrategias y condiciones de aprendizaje las determina el profesor pero éste debe regirse por el currículo escolar de cada centro y cada CCAA.  Las decisiones se suelen tomar antes de que se produzca el proceso de aprendizaje, es decir, el profesor ‘’prepara’’ sus propios métodos para que sus alumnos aprendan en función de sus habilidades y sus destrezas (examina sus puntos fuertes y débiles). Por lo tanto, los objetivos los establece el propio profesor y es evaluado externamente por los demás agentes educativos (directores, coordinadores del centro , etc).

Enseñanza centrada en el alumno: En esta ocasión quien aprende es el alumno. Ellos mismos son los que intentan construir su propio conocimiento, el profesor es un  ‘’guía’’.  Por consiguiente el alumno determina sus propias metas y estrategias. Para que esto suceda éste debe conocerse bien para así adoptar las estrategias que más le convengan para su aprendizaje.  Las decisiones sobre su aprendizaje las toma durante este proceso ya que es el propio alumno quien establece sus objetivos y puede evaluar si realmente ha alcanzado el fin esperado.
Si está de acuerdo con sus resultados, el alumno normalmente volverá a utilizar las mismas estrategias para su aprendizaje, por el contrario deberá cambiarlas puesto que unos malos resultados en su aprendizaje también influirán en su autonomía, inseguridad para realizar las tareas, estado anímico, etc.

Enseñanza centrada en el aprendizaje: los agentes que aprenden son el alumno y el profesor. Supone un punto intermedio entre la enseñanza centrada en el alumno y en el profesor. Además hay más agentes que intervienen en este proceso de enseñanza -aprendizaje que facilitan/dificultan la coordinación de ambos (el contexto).
Las estrategias y condiciones de aprendizaje lo establecen tanto el profesor como el alumno y las decisiones se deben tomar durante todo el periodo de aprendizaje, subsanando los inconvenientes que se tengan durante el proceso. Los objetivos por lo tanto, también se acuerdan conjuntamente (profesores- alumnos).

Personalmente, apuesto por una enseñanza centrada en el aprendizaje, puesto que ambos agentes intervienen activamente en el proceso de enseñanza. No es un proceso aislado, donde el profesor deba establecer sus propios objetivos y no tenga en cuenta las circunstancias del alumno, sino que ambos deben de ‘complementarse’ para que exista ese feeback.  Sin embargo, este modelo exige que el profesor sea un ‘’innovador’’ en el aula ya que no existen alumnos con las mismas características. Cada uno es único e irrepetible y por lo tanto, el aprendizaje y los modelos de enseñar serán distintos en cada uno de ellos.


miércoles, 5 de febrero de 2014

Noticia del periódico el País

Autora : Ivanna Vallespín 

Cataluña eleva los requisitos de acceso a los estudios de Magisterio


Se pedirá un 5 de media en Lenguas en Selectividad a partir del curso próximo

En 2015 se quiere crear una prueba específica para los grados de Infantil y Primaria


“Queremos que un estudiante con un buen expediente que le permitiera estudiar Ingeniería o Medicina, puedan plantearse también hacer Magisterio”. Era la declaración de intenciones de la consejera de Enseñanza de Cataluña, Irene Rigau hace medio año, cuando presentó el Programa de mejora de la formación del profesorado. Se alineaba así, aunque solo en un tímido paso, con modelos de formación del profesorado donde la exigencia académica y práctica lleva a las escuelas de Magisterio a los mejores alumnos, en el entendido de que por sus manos pasará después la gran responsabilidad de educar a los niños, el futuro de un país.
El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, fue un poco más allá, en junio de 2011, cuando planteó la creación de una especie de MIR —formación práctica que habilita a los médicos— para profesores.
Con un pequeño paso, Cataluña es la primera comunidad que se ha puesto manos a la obra para poner requisitos de acceso a la carrera de Magisterio. El curso próximo, los aspirantes a maestro deberán obtener al menos un cuatro en el examen de lengua catalana y castellana de Selectividad, y la media de ambas debe ser, como mínimo, un cinco.

“H ay que recuperar la imagen
del docente como una
persona culta”, defiende Rigau
El objetivo es “asegurar que los estudiantes que se matriculen para maestros de Infantil y Primaria demuestren un dominio suficiente de conocimientos, especialmente los vinculados a las competencias lingüísticas”, justifica la resolución aprobada el jueves en la Junta del Consejo Interuniversitario de Cataluña, formado por las 12 universidades públicas y privadas catalanas.
La medida afecta a todos los aspirantes a profesores, así que los que provengan de la FP deberán examinarse de la fase general de la Selectividad (las tres lenguas, Historia y una asignatura de modalidad). “Hasta ahora a Magisterio se podía entrar por muchas vías, pero ahora hay una homogeneización y nos aseguramos de que todos han pasado un mismo examen”, defiende Núria Gorgorió, decana de Magisterio en la Autónoma de Barcelona.
Madrid, gobernada por el PP, también ha amagado con cambios en la formación de los maestros. Las cuatro universidades madrileñas y la Comunidad de Madrid perfilan estos meses una propuesta cuya ejecución depende del visto bueno del Ministerio de Educación. La idea de partida es reforzar cuatro asignaturas (Lengua, Matemáticas, Inglés y Ciencias Sociales) durante la carrera en detrimento de otros contenidos didácticos aún por determinar. El Ministerio de Educación ya anunció que abordaría un cambio de currículo cuando concluyera las tramitaciones de la Lomce, informa Pilar Álvarez.

Madrid se plantea reforzar
cuatro asignaturas básicas
en el grado de Magisterio
La exigencia en Cataluña del cinco es una medida “transitoria”, ya que la propuesta estrella se quiere poner en marcha el curso 2015-16. Será una prueba de acceso específica, que se ha bautizado como Prueba de Aptitud Personal (PAP), todavía en fase embrionaria. Lo que sí se sabe es que se implantaría en los campus públicos y en los privados.
Aumentar los requisitos de acceso a Magisterio es una antigua reivindicación, admiten los rectores, del Departamento de Enseñanza y los decanos de las facultades. Desde que asumió la cartera educativa en 2011, la consejera Irene Rigau insiste en mejorar la calidad del sistema educativo, empezando por el profesorado. “Tenemos que recuperar la imagen del profesor como la de una persona culta, en continua formación”, suele repetir Rigau.
No obstante, algunos sectores rechazan la idea de que el profesorado o su formación sea mala. “A veces quien critica no conoce la compleja realidad. Algunos resultados de PISA indican que no están tan mal comparándolos con países del norte de Europa, donde las condiciones económicas del profesorado ni de las familias son muy diferentes. Tener 25 alumnos en el aula, de origen diferente, viviendo muchas penurias, con capacidades diferentes y conseguir que aprendan algo es un gran logro”, defiende Gorgorió.
“La formación del profesorado cambió hace muy pocos años con el Plan Bolonia. Hay experiencias interesantes, como los grados que imparte en inglés la UAB, y todavía no conocemos sus resultados”, tercia Enric Prats, profesor de Pedagogía Internacional de la Universidad de Barcelona y uno de los coordinadores del Programa de Formación de Maestros. La nueva prueba de acceso forma parte de este programa, junto a otras, algunas ya iniciadas.
En septiembre arrancó el doble grado de maestro de Infantil y Primaria, que busca tener un currículo renovado, los mejores profesores y los mejores alumnos. La carrera ofrece solo 220 plazas que se reparten cuatro universidades públicas y dos privadas. Paralelamente, este curso también se redujo un 14% la oferta de plazas de Magisterio en Cataluña, que pasaron de las 3.265 a las 2.805, aunque la Generalitat aspira a bajar hasta 2.000. “Hay que privilegiar la calidad por encima de la cantidad”, proclamó entonces Rigau.
Para los rectores, la mejora del profesorado no se puede quedar aquí y piden una formación continua de los profesores de las facultades de Magisterio. “Y también hay que asegurar que los docentes mejor preparados sean los primeros en conseguir una plaza”, apunta Fernández.

domingo, 2 de febrero de 2014

El aprendizaje autorregulado


Este aprendizaje se ha convertido en una meta educativa de primer orden. 



El aprendizaje autorregulado requiere dos aspectos imprescindibles: una voluntad del alumno rigurosa y unas destrezas o habilidades que le permitan abordar su aprendizaje con eficacia. Muchas veces, uno de estos dos componentes falla. En ocasiones el alumno carece de voluntad propia para planificar su aprendizaje con entusiasmo. Aquí entra en juego el papel del profesor, si no es capaz de transmitir ese entusiasmo a los alumnos por aprender y enriquecerse. Esto implica que conozca a sus alumnos, se interese por ellos y conozca sus puntos fuertes y débiles para adaptar los conocimientos al interés de sus alumnos (enseñanza centrada en el alumno). Sin embargo, es un trabajo costoso (implica mucha dedicación) y que no todo profesor está dispuesto a cumplir. Si al profesor le gusta su trabajo y está dispuesto a que sus alumnos aprendan deberá fomentar en ellos la ilusión por aprender dotándole de medios que faciliten su proceso de aprendizaje.

No es un proceso autónomo, es decir, autorregular el aprendizaje no es solo cuestión del propio alumno sino de un buen contexto y unas buenas condiciones que facilitarán la enseñanza. Algunas de estas condiciones pueden ser la actitud del propio profesor con sus alumnos: que manifieste una implicación con las familias, que se preocupe por los pensamientos de cada uno de sus alumnos y opte por un aprendizaje coordinado con sus demás 'colegas' del colegio, es decir, con los profesores del centro. 

Poner esto en práctica no siempre resulta fácil ya que todos hemos conocido diferentes perfiles de profesores que nos han marcado de un modo u otro en nuestra etapa escolar. No hay que olvidar que cada profesor, al igual que persona, es único y su modo de abordar las diferentes cuestiones no siempre serán coordinadas. Por lo tanto, considero que es una tarea compleja, un reto para todo aquel que desee cambiar el modelo de enseñanza y no hay que olvidar, que en un centro educativo conviven profesionales dedicados a la educación durante muchos años junto a nuevos profesores que pretenden instaurar 'aires nuevos' en sus aulas.

A continuación voy a presentar algunas actividades que considero adecuadas para poner en práctica un aprendizaje autorregulado:

* trabajo cooperativo: tener en cuenta la disposición de las mesas en clase, realizar trabajos en grupo que impliquen al alumno...
* hacer partícipes a los alumnos en las tareas fomentando la expresión oral, los trabajos manipulativos, el empleo de nuevas tecnologías...
* relacionar los contenidos del currículo con temas relevantes para los alumnos para que observen la utilidad de su aprendizaje y el por qué de las cuestiones que se abordan. De este modo se podrá fomentar su interés por saber.